Contestación del árabe a la negrita – La fiesta de Antaño 2019 en Cumaná, Venezuela

En esta carta el árabe cuenta sobre la fiesta de Antaño en Venezuela. Esta carta te llevará a conocer los malabares que demanda transitar la Venezuela de hoy, los negocios, la compras y el festejo, las calles coloniales de la ciudad, la infinita puesta de sol.

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Cumaná 5 de diciembre de 2019
Mi negrita 😍

Estoy en la tienda ahora, los domingos también hay gente comprando, claro, no es como antes, porque yo vendía ¡muchooo!…vendía pantalones hasta que dejó de ser negocio, intenté vender comida pero tampoco funcionó, creo que la comida no es ningún negocio. Ah!, pero ahora sí me va bien con la venta de cosméticos, tú sabes, acá las mujeres prefieren dejar de comer y comprar maquillaje.


Mi papá vino a visitarme a la tienda hoy, él dice que yo trabajo mucho pero no se ve la plata como antes.
Cuando el llegó a Venezuela desde Siria el vendía telas, recorrí­a todo Cumaná en bicicleta y dice que la gente usaba alpargatas y las mujeres usaban vestido, y ahora escasamente puede la gente comprarse ropa, o si la compra, lo hace en la tienda de los chinos que es muy barata o de segunda, es que comprarse ropa es costoso, y zapatos ni se diga, ¡tú sabes! eso es muy difí­cil de comprar, aquí andan muchos con zapatos muy viejos y no hay ninguna buena marca de ropa, también se fueron como muchos venezolanos. Aunque yo dirí­a que la gente pasó de las alpargatas a los zapatos y de los zapatos a las cholitas y que algunos volvieron a comprar las telas para sus vestidos.

Catedral de Cumaná esperando la fiesta de Antaño


Yo soy venezolano porque nací­ acá pero no me acuerdo nada de lo que cuenta mi padre, solo de los buenos tiempos que teníamos cuando Venezuela estaba mejor, podí­amos ir a un restaurante, a pasear, comprar en abundancia cada fin de año, podiamos cambiar el carro y así­ puej.

Pero yo digo que ahora no funciona el sistema socialista, algo se ha quebrado, o como si se hubiera roto, es un buen sistema, pero roto, que se salió de control.
Aqui el azúcar, el café y el pescado se exporta y viene procesado a mayor precio y como no hay control de precios, los perjudicados terminamos siendo el pueblo

Sabes que sí negrita, me gustarí­a que pasemos la fiesta de Antaño juntos, quizá podemos hacer merengada, creo que me dijiste que sabes preparar ¡Umm!, no conozco muy bien tus gustos, todaví­a llevamos poco tiempo juntos, pero me agradas mucho, aunque me asaltan algunas dudas de tus sentimientos hacia mi, se que te das completa a la relación pero no sé si sea un espejismo para ti, tienes veinte años y yo te duplico la edad, esa es mi preocupación, aunque dicen muchos que eso es muy común por estos lados, pero me pregunto a veces si no estás supliendo tu necesidad de afecto o soy el antí­doto de tus carencias, me preocupa, sabes ¡bueno, pero ahí­ vamos! tu te integras a mis rutinas y te acomodas a mis defectos, y yo trato de habitar en tus ocurrencias juveniles.

En la fiesta de Antaño, vas a ver como era antes, en las calles coloniales del centro de la ciudad ponen stands de comidas, artesaní­as, y sale la puesta en escena de varias etapas de la vida de antaño, montan el velorio, el cabaret, la fotografía, el escribano… y en cada esquina se reúnen para dar vida a un pasaje musical, salsa, merengue, electrónica, joropo, y hasta hay cantantes de boleros. Vas a ver, te va a gustar.
La gente se da cita en el centro y van a disfrutar, eso se llena, aunque el año pasado no había mucha gente, pero este año adivino que habrá mucha gente. Lo digo porque la situación económica parece estar un poco mejor.

La gente recorre las calles toda la noche va de un lado al otro observando, baila, toma cerveza, (para eso todaví­a hay plata jajaja), da vueltas recorriendo las festivas calles del centro. Y bueno, esos días también hay más ventas, por lo menos de pan, la gente hace colas para comprar pan, y sobretodo para comprar pan canilla que es el más económico y rico también.
En estos dñias también las discotecas disminuyen su clientela, aunque no es de extrañar con esta situación :/

Joropo y boleros en la fiesta de Antaño

¡Negrita! veremos también la puesta de sol este fin de semana, iremos a la muralla y aunque esté maloliente y descuidada como muchas calles y cosas acá, ¡te gustará!. Veremos el tránsito lento del cielo, de amarillo a naranja liviano antes que se hunda el sol en una llanura uniforme, y como por un impulso mágico se agazapará, y momentáneamente se volverá ámbar, acompañado de una timida luz que será remplazada por la noche.

Y después, podemos pasear por el rí­o Manzanares que todavía le queda un buen malecón para ir de la mano por allí­ los dos juntitos.

Negrita nos vemos el sábado, te tendré torta de chocolate que te gusta 😉


Besos
Joseph, el árabe


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