La Ciudad Madre, La Cuna de la Raza, la Santa Fe de Antioquia.

Desde Santa Fe de Antioquia en Colombia, plasmo estas letras con el ñunico fin de enamorar tus sentido para que tus pies lleguen queditos a la tierra de los Catí­os.
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Caminaba Jorge Robledo, el mariscal, en su afán por asentar alguna población en medio del valle de Ebéjico tan pronto como pudiera, un 4 de diciembre de 1541 tení­a su pretensión resuelta. Le puso de nombre Antioquia y se ausentó al tiempo, a cumplir sus otras labores. A su vuelta, ni estaba Antioquia en su lugar, ni su labor lo tenía satisfecho. Fundó entonces, Santa Fe en 1546. No duró mucho el distanciamiento de ambas. Antioquia ciudad, se unió a Santa Fe la villa. Y así­, ahora es la fresca Santa Fe de Antioquia. Antigua capital del departamento de Antioquia.
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Tamarindos sabor ácido- dulzón se expenden en las entradas del pueblo y por los alrededores de las blancas casas altas de tierra y bahareque que, antaño iba urdiendo hileras de encuentros. Ahora no impiden en ningún momento que el aliento del viento fluya cada tiempo. Sus más de seis parques están siempre acompañados, y vigilan las simultáneas fotografías que escapan con las fachadas de casas e iglesias coloniales. Aquí­ los humanos agarran aire de descanso, escriben una nota, pasan sus ojos por un fragmento de texto, respiran poesía,.
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sus letras. Las de Jorge Robledo
gota a gota voy bebiendo tu ausencia cambio la curvatura rubia de tus cejas y La Espera..
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O simplemente se dejan llevar por el no lugar apenas conocido. Admirando va el visitante y recuerda sólo lo que a su espíritu le convence, y en la misma esquina las fotografí­as de personajes importantes se ponen al descubierto.
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Se cuentan hazañas aquí­ y allá, del Nutibara monarca de los Catíos, antiguos dueños de tierras antioqueñas. Valientes comerciantes, luchadores y bravos, practicantes acérrimos de la medicina y conocedores del jaibaná. Se les recuerda ahora a los Nutibara, en el nombre de un hotel, de un parque, de un cerro o de algún apelativo.
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Y se aglomeran otro tanto, esperando ver la puesta en pantalla de los filmes que cada año se muestran en nombre del Festival de Cine de Santa Fe de Antioquía. Por cinco dí­as va rodando epopeyas en las pupilas despiertas de propios y foráneos. Así se va vistiendo Antioquia de colorido.
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Se juntan también, artistas de melodías, en el Festival Nacional de Antioquia le canta a Colombia. Todos los octubres, intérpretes con sus voces, tiples, bandolas y guitarras, dotan de creatividad y tocan la sensibilidad, al son del bambuco, pasillo, sanjuanero y guabinas.DSC07655_edited
En cambio, el corazón del parque Bolí­var siempre está ocupado de tintos, sombreros blancos y tertulias de atardecer, cuando el sol se despide, propicio queda la tarde para enlazar amistad. Los lugareños sentados sobre las piedrecitas que cercan los jardines del parque cruzan las piernas y se reconocen unos a otros. Pasada las seis, desaparecen por más allá del centro histórico, caminan, por donde las casas ya nos están altas, no están blancas.
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Y ella, la reina, la patrona de Colombia, tiene su parque y su iglesia allá espera ella, la virgen de Chiquinquira, de cariño la chinca. Todos los julios la celebran y la rezan, van a pedir por sus empresas, como lo hací­a Bolí­var, generales, médicos y gobernantes.
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Intactos quedan aquí­ los pasajes de vida, los inicios del cacao, la vajilla, la religión, el púlpito y el sagrario. Y está la Semana Santa de recogimiento, con sumadoras, mayordomos y patronos religiosamente dedicados a la conmemoración del paso de la vida a la muerte, de Jesús. Salen con aromas, arreglos y andas en hombros, detrás los feligreses y su fe. Se celebra también la fiesta de los diablitos en diciembre, la gente se disfraza.
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Y se oye: si quiero tinto tomo tinto, si quiero guaro, tomo guaro
Bingo, bingo, bingo…Me embobó, él tiene su manera.
Vea esta, sí­ sufre!
¿Cómo le anocheció? ¿Cómo le amaneció? Emiliano Ocha, conversa.
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Y el puente de occidente, con 291 metros de longitud se recorren en 458 pasos, fue considerado, a finales del siglo XIX, el puente colgante más largo de Latinoamérica.

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