La Harina P.A.N. como moneda de cambio y los cinco años de Paludismo en Sucre, Venezuela

En esta carta te toparás con la historia de Alex, un joven del Estado Sucre, que te conectará con la mentada Playa Colorada, la problemática del paludismo, te llevará con su historia por las estrategias de sobrevivencia en tiempos de crisis.

Playa Colorada, 8 de enero de 2020


Querido pana Manuel
Quito, Ecuador

Chamito, ¿cómo vamos por esas tierras lejanas?, ¿cómo está la vaina por allá? Aquí­, a esta hora el sol abraza con fuerza y las chupetas que llevo para vender hoy en la playa no se acaban jajaja. Yo sigo caminando la playa de punta a punta para vender estas últimas chupetas que traje esta mañana de Puerto la Cruz, pero subiá los pasajes y me estoy desanimando ya no sale ni para la harina PAN, aquí­ el dólar sube e inmediatamente todo sube también, el pasaje estaba a cinco bolos y ahora está a ocho, yo traigo siempre cuatro bolsas de chupetas y vendo una bolsa y media diariamente, cuando hay gente en la playa, pero estas semanas está bajo, no hay mucha gente, yo ando preocupado por eso, porque así­ no se puede llevar ni una harina PAN a la casa. Don Alexis me ofreció 100 bolos (bolí­vares) para traer el agua desde la montaña y llenar su tanque, porque el agua acá se va y viene, parece visita de médico, viene unos días y luego se va por muchos otros días y así puej, pero bueno, para ese trabajo yo no tengo carretilla eso es muy matador también y yo prefiero seguir vendiendo chupetas porque si traigo el agua entonces debo trabajar todo el dí­a en eso y gasto mis energías y ¿cómo las repongo después? Si no hay esto de la buena comida y como tuve paludismo, ¿no te conté?, cierto?, pues sí­, me dio paludismo hace un par de meses y como no hay tratamiento me dieron acetaminofén y eso, porque tuve que ir hasta Santa fe para que me atendieran y nada, no debo comer grasas y debo descansar mucho, para no gastar energías porque esa enfermedad te puede matar.

Aquí en este Estado, Sucre, ya llevamos 5 años con esa epidemia y ha habido muchos muertos, nadie hace nada por eso porque muchas de las ciudades de por acá son una verdadera cloaca y hay estancamientos de agua y digo yo que eso causa esa plaga, así­ que por eso también yo uso mis camisetas manga larga para protegerme del sol que también me quita energía. Ya ha pasado un mes desde que me dio el paludismo, es muy feo oí­ste, te da dolor de cabeza, fiebre y te da una debilidad que te agarra por todo el cuerpo y un dolor, de vainas, eso es muy feo. ¡Naguará¡! Yo de milagro sigo vivo y vendiendo chupetas, ¡pero mal oíste!, las ventas malasssss

Te confieso algo, de panas!, hoy me tuve que arrodillar y rogar a diosito que me venda algo más que por favor me ayude, y los marimba y el negro se reí­an de mí­, me dijeron que hoy no iba a comer, pero fí­jate, ya casi me iba a casa y en la tienda esta de la catira me encontré con dos muchachos me preguntaron por la posada Tucusita, le dije que yo les llevaba, y claro, tu sabes yo les iba a ofrecer varias opciones, donde les guste allí se podían quedar, pero fuimos a dos, la del francés, que por cierto parece que ese señor ya no recibe a nadie, salió como siempre sin camisa, yo no sé porque él no se ha regresado a su tierra con esta situación en la que estamos metidos, bueno, luego les llevé al italiano y él dijo que ya no estaba alquilando, luego les llevé donde Gloria, y allí­ se quedaron, para que tu veas chamito, es que yo sé de esas vainas de precios y hospedajes. Ellos se quedaron muy contentos.
Yo al despedirme les dije que si quieren me pueden dar algo, porque yo tampoco puedo andar pidiendo, pero eso si cuando vendo si me gusta hacer extorsión con las palabras porque me dicen que les dí una chupeta y que después me pagan y nada, nunca me pagan y allí queda todo, y hasta me olvidan. Bueno pues, ellos me dieron una harina PAN y Gloria también me dio otra harina PAN y ya ves cómo es Dios, me dio la bendición. Ellos pagaron con harina PAN a Gloria también, porque no tiene punto de pago, así­ que eso fue mi dí­a. Ah!, los de la alcabala, los policías me dieron también unos tomates, una cebolla y una yuca y así­, ya tuve para el dí­a.

Eso de la alcabala también es otro cuento, ellos se quedan con productos que la gente trae de algún lado a vender a las ciudades, es su negocio puej, deben dejar algo allí­ para que le dejen pasar, ellos se quedan con café, yuca, tomates, gallinas, y si pudieran se dejarí­an una vaca y hasta unos cochinos. Jajajajaja

Lo demás ya sabes, sigue igual, la venta de pescado en la orilla de la carretera y la gente sigue en el rebusque con sus tiendas, algunos vendiendo costoso, otros con su restaurante, con los hospedajes que todavía algunos funcionan, y asíque la única que no se ha movido es la playa que tiene la misma arena rojiza, el agua azul y sus rocas rojizas también están acá intactas, esas donde te ibas con Claritza a pasar la mañana comiendo ostras.

La playa Colorada bañada por el Atlántico

Compañero te haces extrañar, espero que la situación mejore para que vuelvas y me cuentes todo de por allí, porque aquí­ se dice mucho.

Saludos panita

Alex Gonzalez, tu amigo.

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